NUESTRA HISTORIA

Un proyecto de dos hermanos construido desde cero


Todo comenzó como una oportunidad que no podíamos dejar pasar. Esto es lo que hemos construido.

CÓMO COMENZÓ TODO

Empezamos con ilusión, continuamos con determinación


Octubre

2019

EL COMIENZO

Octubre 2019

Inauguración de Sucre Café

Marzo 2020

La pandemia. El mayor desafío.

Año 2020 - hoy

Adaptarse, resistir y seguir adelante

NUESTRA HISTORIA

Una familia, un proyecto compartido


Venimos de una familia humilde donde el esfuerzo, la constancia y el buen trato siempre han sido fundamentales.

ADMINISTRADORA & DÍA A DÍA

La cara visible de Sucre Café

Antes de abrir la cafetería, mi vida estuvo ligada al deporte profesional. Formé parte de la selección española de waterpolo, compitiendo a nivel internacional y aprendiendo valores como la disciplina, el esfuerzo y la constancia.


Fue en la última etapa de esa carrera cuando nació la idea de Sucre Café: seguir afrontando nuevos retos, pero construyendo algo propio.


Hoy me encargo del día a día del negocio. Estoy detrás del mostrador, cerca de cada cliente y pendiente de que todo funcione como debe.

Selección española · Mundial y Europeo · 5 Copas de Europa

Socio Inversor & Decisiones Estratégicas

El respaldo que lo hace posible

Mi hermano siguió un camino profesional en el sector industrial, desarrollando su carrera en Vidrala. Desde el inicio tuvimos claro que su papel en el proyecto sería como inversor, sin comprometer su estabilidad laboral.


Aunque ambos somos propietarios, él no forma parte de la operativa diaria, pero participa en las decisiones estratégicas del negocio.


Compartimos una misma base: el deporte, el esfuerzo y la constancia, valores que también forman parte de Sucre Café.

Industria y delineación · Trayectoria en fútbol

SOBRE NOSOTROS

Raíces humildes, valores de toda la vida


Venimos de una familia humilde, donde el esfuerzo y la constancia siempre han sido la base de todo. Nuestra madre trabajó como auxiliar de enfermería y nuestro padre como enfermero. Desde pequeños nos inculcaron la cultura del trabajo y el compromiso.

Además, venimos de una familia con experiencia en hostelería, especialmente por parte de nuestra madre, donde siempre se ha entendido como una forma de autoempleo. Conocíamos de primera mano lo sacrificado que es este sector, algo que en un principio generó dudas, pero que con el tiempo también nos ha hecho ser más conscientes y constantes.

Cercanía


Tratamos a cada persona que entra como si fuera de casa. Las relaciones humanas son la base de todo lo que hacemos.

Esfuerzo


Venimos del deporte de alto nivel. La constancia y el trabajo diario son parte de nuestra forma de entender las cosas.

Calidad en lo sencillo


No necesitamos complicarlo. Un buen café, un buen bocadillo, un trato honesto. Eso es lo que importa.

Respeto


Hacia el cliente, hacia el equipo y hacia el barrio. Formamos parte de Gràcia y lo sentimos como propio.



"Abrir la cafetería no fue solo una oportunidad, fue también una necesidad personal de empezar una nueva etapa. La ilusión de poder crear algo junto a mi hermano, de compartir un proyecto que también nos uniera a nivel personal, fue una de las motivaciones más importantes desde el inicio."

POR QUÉ HACEMOS LO QUE HACEMOS

Más que un negocio, un espacio para las personas


Nuestro concepto de cafetería nace de algo muy sencillo, pero a la vez muy importante: cuidar a las personas. Queremos que cada persona que entre por la puerta se sienta bien atendida, escuchada y bienvenida.

Que no sea solo un lugar donde tomar algo, sino un espacio donde te sientas cómodo. Un lugar cercano y auténtico al que apetezca volver, no solo por el producto, sino por cómo te hace sentir.